Entra un abogado a un cajero automático de esos que tienen un sofisticado sistema de alarmas y de pronto empieza el sistema a sonar una estruendosa alarma acompañado de luces y una voz digital que grita a todo pulmón: - Ladrón-Ladrón-Ladrón... El abogado retira la tarjeta de la ranura del cajero, la examina y dice: - Nooo! Me equivoqué... introduje mi tarjeta profesional!.
Esta una mujer limpiando el patio de su casa, de repente mira por casualidad al patio de al lado y ve a su vecino tumbado en una cama plegable tomando el sol, y le saluda: Abogado, ¿Cómo esta? No me diga que tiene vacaciones. Pues no, pero estoy aprovechando de robarle unos rayitos al sol. ¡Usted siempre trabajando ehhhhhhh!