Cierto día le pregunta Pepito a Jaimito:
- ¿Sabes cual es la ciudad que queda en el cielo?
Dice Jaimito: -No ¿cual es?
-Los Ángeles, bruto
- contesta Pepito.
Cierto día, a mitad de una clase, un maestro de literatura se quedó profundamente dormido detrás de su escritorio. Cuando despertó, queriendo disculparse, les dijo muy serio a los alumnos:
- Me remonte en sueños al tiempo de Don Quijote de la Mancha y le pedí consejo sobre los mejores libros de caballería.
Al otro día, Jaimito se acomodó en su pupitre y lo venció el sueño. Al verlo, el maestro lo despertó y le pidió una explicación, a lo que el chico respondió:
- Me remonté en sueños al tiempo de Don Quijote, le pregunté por usted y me dijo que no lo conocía.
Desde que se enteró que su mamá iba a tener un hijo, Jaimito todos los días le decía a su maestra que iba tener un hermanito o una hermanita.
Un día su mamá le dijo al niño que se acercara para poder sentir que él bebe se movía dentro de su estómago, y el niño se sorprendió muchísimo, y desde ese día no paró de comentar a su maestra lo de su hermanita o hermanito.
Un día la maestra le pregunta al niño:
- ¿Y qué pasó con tu hermanito que esperaban en tu casa?
Y el niño se puso a llorar y le confesó:
- ¡Creo que mi mamá se lo comió!
Dice la profesora:
- Os voy a hacer dos preguntas y quien me conteste la primera bien, la segunda ya no la tiene que contestar.
Jaimito, ¿cuántos pelos tiene un caballo?
- Tiene 500.588.200 pelos.
Entonces, dice la maestra:
- ¿Y tú cómo lo sabes?
- ¡Ah, ya no, ésta es la segunda!