Estaba Jaimito acostado por la noche y los zancudos no lo dejaban dormir y le dice a su padre: - Papá los zancudos no me dejan dormir y el papá le dice: - Apaga la luz luego entra una luciérnaga y entonces Jaimito dice: - Papá los zancudos me están buscando con linternas.
Estaba Jaimito acostado por la noche y los zancudos no lo dejaban dormir y le dice a su padre:
- Papá los zancudos no me dejan dormir y el papá le dice:
- Apaga la luz luego entra una luciérnaga y entonces Jaimito dice:
- Papá los zancudos me están buscando con linternas.
Estaba Jaimito en la escuela y la maestra le pregunta:
- Jaimito, ¿cuánto es 4+4?
- Este,... no sé, debe ser 9, ¿o no?
- Mal Jaimito, y ahora tienes 9 días fuera del colegio.
- A ver Fernandito, ¿cuánto es 10+5?
- 15 señorita.
Y la maestra responde:
- Muy bien Fernandito, por haber contestado bien tienes 15 días de vacaciones.
De pronto la maestra notó que Jaimito reía sin parar, y le preguntó:
- ¿Por qué ríes tanto?
- Es que Fernandito es tonto maestra.
- ¿Por qué si él contestó correctamente?
- Es que si hubiera contestado 365, ¡se hubiera ganado todo un año de vacaciones!
Estaba Jaimito en la escuela, y la maestra siempre acostumbraba a preguntarles a sus alumnos en qué iban a la escuela:
- Pablito, dime, ¿En qué viniste a la escuela?
- Mi papá me trajo en su Ferrari, maestra.
- ¿Y tú, Carlitos?
- Mi mamá me dejó en su Jetta, maestra.
- ¿Y tú, Jaimito?
- En mi bicicleta, maestra.
Y todo los días era lo mismo, y cada vez que Jaimito decía que iba en su bicicleta, todos los niños se burlaban de él.
Un día llega Jaimito a la casa y le dice a su mamá:
- Mamá, mamá, yo no quiero ir más a la escuela, porque cada vez que la maestra nos pregunta en qué fuimos, yo digo en mi bicicleta y todos los niños se burlan de mí.
- Pero no seas tonto, Jaimito, ¿Por qué no dices que fuiste en un Mercedes?
- Al otro día la maestra hace las mismas preguntas, y cuando llega el turno de Jaimito,
- ¿En qué viniste a la escuela?
- En un Mercedes, maestra.
- ¿Y por qué llegaste tan tarde?
- Pues, porque se me salía la cadena a cada rato, maestra.
Estaba Jaimito portándose mal como de costumbre y la mamá le dice:
- Jaimito, pórtate bien o te voy a meter al cuarto de Satán.
Jaimito continuó portándose mal y la mamá lo metió al cuarto de Satán. A los 5 minutos se escuchan patadas, golpes, se quiebra un vidrio...
La mamá de Jaimito va a ver que pasa, y en eso sale Satán llorando y dice:
- Señora, dígale a Jaimito que me devuelva mi tenedor.