Estaba Jaimito en la escuela, y la maestra siempre acostumbraba a preguntarles a sus alumnos en qué iban a la escuela:
- Pablito, dime, ¿En qué viniste a la escuela?
- Mi papá me trajo en su Ferrari, maestra.
- ¿Y tú, Carlitos?
- Mi mamá me dejó en su Jetta, maestra.
- ¿Y tú, Jaimito?
- En mi bicicleta, maestra.
Y todo los días era lo mismo, y cada vez que Jaimito decía que iba en su bicicleta, todos los niños se burlaban de él.
Un día llega Jaimito a la casa y le dice a su mamá:
- Mamá, mamá, yo no quiero ir más a la escuela, porque cada vez que la maestra nos pregunta en qué fuimos, yo digo en mi bicicleta y todos los niños se burlan de mí.
- Pero no seas tonto, Jaimito, ¿Por qué no dices que fuiste en un Mercedes?
- Al otro día la maestra hace las mismas preguntas, y cuando llega el turno de Jaimito,
- ¿En qué viniste a la escuela?
- En un Mercedes, maestra.
- ¿Y por qué llegaste tan tarde?
- Pues, porque se me salía la cadena a cada rato, maestra.
Estaba Jaimito portándose mal como de costumbre y la mamá le dice:
- Jaimito, pórtate bien o te voy a meter al cuarto de Satán.
Jaimito continuó portándose mal y la mamá lo metió al cuarto de Satán. A los 5 minutos se escuchan patadas, golpes, se quiebra un vidrio...
La mamá de Jaimito va a ver que pasa, y en eso sale Satán llorando y dice:
- Señora, dígale a Jaimito que me devuelva mi tenedor.
Estaba Jaimito y su mamá cierto día caminando por la orilla de la playa, cuando Jaimito se da cuenta que en la arena había una moneda, y la recoge y le dice a su mamá:
- Mamá, mamá, me encontré un merio.
- A lo que su madre responde:
- ¿Qué dijiste mijito?
- Mami, que me encontré un merio.
Su madre enfadada lo reprende de la siguiente manera:
- Cómo es eso que un merio, tú si eres gafo muchacho, que merio ni que merio, así no se dice, se pronuncia "MEDIO" y eleva la siguiente exclamación," hay Dios mío, que muchacho tan bruto a quien, SARIRIA.
Esto es una clase en la que la profesora dice que van a estudiar las onomatopeyas. Entonces, la profesora dice:
- Tu Juanito, dime una frase con una onomatopeya.
Juanito dice:
- Llegué a casa y el gato me dijo miau, miau.
- Muy bien, dice la profesora.
- Ahora tu Alfonso.
- Fui al pantano y la rana dijo croac, croac.
- Muy bien, ahora tu Jaimito.
- Iba por un callejón me encontré a un camión de frente y dije:
¡Oh, no m'atopella!