Eran 2 borrachitos que iban por la calle, cuando se oyó que gritaban:
¡Ayuden, me ahogo! ¡Una cuerda!
Entonces, uno de los borrachos le dice al otro:
¡Ay, no más! ¡Se está ahogando y todavía quiere ahorcarse!
Eran tres borrachos iban caminando y vieron una pared, ellos decidieron empujar la pared a ver qué tan lejos llegaban, los borrachos se quitan las chaquetas y las tiran al suelo y empiezan a empujar, va pasando un tipo y ve las chaquetas en el piso y los recoge y se las lleva uno de los borrachos mira para tras y dice:
-Paren, ya vamos muy lejos, porque ni las chaquetas se ven ya.
Érase una vez un borracho llega a una cantina y dice:
-Dame 2 tragos, uno para mí y uno para mí sobrino.
A la media hora vuelve y dice:
-Cantinero, 2 tragos, uno para mí y otro para mi sobrino.
Y el cantinero con mucha preocupación pregunta:
-¿Por qué pide dos tragos si sólo tiene un pollito al lado?
A lo que el borracho contesta:
-Es que desde que lo encontré me ha dicho tío tío tío.
Es Navidad y hay dos hombres que están completamente borrachos en la plaza mayor. De repente ven a uno que lleva un traje rojo y una barba blanca.
- Mira, Papá Noé
- No, ni mamá tampoco.