Estaba un señor muy borracho en la calle, en eso se le acerca un policía y le dice:
- Disculpe, ¿Cómo se llama?
A lo que el borracho responde:
- No le puedo responder eso oficial.
El oficial pregunta:
- ¿Por qué?
El borracho le responde:
- Es que soy un alcohólico anónimo.
Estaba un tipo en una cantina tomando muy feliz cuando en eso se le acerca un ebrio y le dice balbuceando:
- Le apuesto 100 dólares a que puedo golpearme la cabeza con una cerveza de vidrio sin que me pase nada.
El hombre intrigado aceptó la apuesta y se sorprendió al ver al ebrio cumplir la apuesta sin siquiera hacer algún gesto de dolor. Luego le dijo el ebrio otra vez:
- Le apuesto 200 dólares a que puedo saltar por la ventana sin que me pase nada.
El señor aceptó y vio al hombre saltar por la ventana y regresar intacto a la barra de la cantina. El hombre pagó las apuestas y se disponía a seguir apostando con el ebrio cuando el cantinero los interrumpió y le dijo al señor:
- Ya no le hagas caso a Superman, ¡siempre que se pone borracho y se le acaba el dinero le da por apostar!
Estaban 2 borrachos afuera de la cantina y uno le dice al otro:
Oiga compadre, ¿por qué se esta arreglando?
Y le dice el otro:
-Porque siempre que llego borracho mi esposa me dice: "que bonito. "
Estaban dos amigos borrachos y uno le dice al otro:
- ¡Oye amigo! ¿Cómo se matan los elefantes azules?
Y el otro le dice:
- Fácil, agarras un rifle para matar elefantes azules.
- ¡Aja! ¿Y cómo se matan los elefantes rojos?
- Fácil, lo estrangulas hasta que se ponga azul, y lo matas con un rifle para matar elefantes azules.
- ¡Aja! ¿Y cómo se matan los elefantes verdes?
- Fácil, le cuentas un chiste hasta que se ponga rojo de la risa, lo estrangulas hasta que se ponga azul, y lo matas con un rifle para matar elefantes azules.
- ¡Aja! ¿Y oye, cómo se matan los elefantes amarillos?
- ¿Desde cuándo hay elefantes amarillos?
Estaban dos borrachitos bien rascados viendo un desfile de mujeres bien buenas y uno de los borrachitos le dice al otro:
- Compadre vea eso ¿no es una belleza?
Y el segundo borrachito responde:
- Que porquería, que porquería.
Y así varias veces hasta que el otro se cansó y le dijo:
- Compadre, ¿usted es del otro bando o que?"
Y este le responde:
- No compadre que porquería la que tengo yo en mi casa.