- Papá, papá, ¿los marcianos son amigos o enemigos?
- ¿Por qué lo dices?
- Porque ha venido una nave y se ha llevado a la abuela.
- ¡Ah! entonces son amigos.
- Sabes, mis vecinos se me han quejado varias veces. Dicen que tengo que sacar mi basura de casa.
- Hombre, un poco de razón sí que tienen, ¿no?
- Si, pero es que mi suegra no quiere ir ni al cine.
- ¡Compadre, Compadre! ¿Que pasó? ¿Por qué tiene esa cara, y ese gentío aquí en su casa? - Compadre, lo que pasa es que el burro mató a mi suegra. - Bueno compadre, mi más sentido pésame, ¿y esa cola es para venir a verla? - No compadre, es para comprarme el burro.
- ¿De dónde vienes con toda la ropa destrozada?
- Del entierro de mi suegra.
- ¿Tan mal vestido fuiste?
- No, lo que pasa es que se resistió un poquito.
- ¿Qué pasa, Gregorio?
- Murió mi suegra.
- ¿Cómo fue?
- Tengo un perro Pitbull Terrier, y en un descuido se le lanzó a mi suegra a la garganta y la degolló. Murió al instante.
- ¡Qué pena! Oye, ¿y tu suegra tenía tantos admiradores que la casa está llena de hombres?
- ¡No, son vecinos que se enteraron de lo que pasó y vienen a comprarme el perro!