A un señor se le había muerto una hermana; y un buen amigo de él le pregunta: Oiga compadre, ¿Y de qué murió su hermana? El señor responde: Pues, de acuerdo a los médicos parece que se murió en un maizal. Su amigo: ¿Y eso por qué? Pues, los médicos dicen que se murió de heridas contusas.
Dos campesinos se encontraban en un bar y uno le dice al otro: En mi pueblo se dan unas calabazotas grandotas, pero grandotas, como de 2 metros. Y el otro le contesta sorprendido: ¡No me diga!, y para no dejar mal a su pueblo, él también le dice: En mi pueblo se hacen unas cazuelotas pero cazuelotas, como de 2 metros. Y el otro le pregunta: ¿Y para qué son esas cazuelotas? Y le contesta: Bueno, ¡Es para cocinar sus calabazotas!