Un campesino va sobre su asno cuando de pronto pasa un Ferrari a una gran velocidad, más adelante el campesino ve el Ferrari parado y aprovecha para hacerle una pregunta al conductor: ¿Cómo es que ese carro corre tanto? Eso es debido a que está pintado de azul y verde, le contesta el conductor aprovechándose de la ignorancia del campesino. Una vez que llega al pueblo compra dos latas de pintura azul y verde para pintar su asno, cuando el campesino le lanza la pintura azul al animal, éste se incorpora debido al picor que produce en la piel y sale disparado por el camino. El campesino lo observa y dice: ¡Y eso que todavía le falta la pintura verde!
Un individuo de la ciudad llega a un rancho y tiene la necesidad de trabajar, pero no sabe nada de rancho inclusive no conoce los animales, ni como montar un caballo. Le asignan el trabajo de cuidar las chivas y al siguiente día se va al monte y cuando regresa por la tarde muy cansado, el patrón le preguntó que cómo le había ido con el rebaño a lo que le contesta, que muy bien pero solo un animal le había dado mucho trabajo, porque nunca lo podía alcanzar y el patrón le preguntó que cuál era el animal en cuestión, y éste contestó: Aquella chiquita y orejona. El patrón le dijo: Esa no es una chiva, es un conejo.
Un paleto le dice a su madre: Ma ma madre, recojo las olivas negras que hay por el corral. ¿Olivas negras? hijo, si son cagalutas de la cabra. Ya decía yo que no tenían hueso.
Un turista que pasea por el campo ve una granja y pregunta al dueño: ¿Pone muchos huevos esa gallina blanca? Hasta ahora ninguno, responde el campesino. ¡Que contento se pondrá usted cuando ponga el primero! Figúrese, venderé huevo y ave a peso de oro. ¿Por qué?, inquiere extrañado el turista. Y el granjero le contesta: Pues, porque esa gallina, ¡Es un gallo!