Una pareja de campesinos había deseado toda su vida tener hijos e intentaban, intentaban y nada, hasta que un día le dieron la buena noticia que iban a tener un hijo varón. Al cual bautizaron como Tiros.
Ellos muy felices lo criaron, cuando cumplió casi los 18 se fue a la ciudad. Los meses pasaron y pasaron y los padres no sabían nada de él. Hasta que un compadre se acerca a su casa y le dice:
Compadrito, tengo muy buenas noticias de Tiros, le enseña el periódico y donde dice: "Tiros en la universidad".
Entre todos se felicitan y matan a la vaca más gorda y grande y festejan por su triunfo. Pasan unos 2 meses vuelve el compadre y le dice:
Tengo noticias de tu hijo: Tiros para abogado. Vuelven a matar a la vaca más grande y hacen una gran fiesta, todo el pueblo se enteró, todos fueron invitados. A los 5 meses viene el compadre y le dice:
Le tengo malas noticias compadrito y ven el título del periódico y dice: "A tiros lo mata la policía".
Una vez un granjero fue a llevar a sus vacas a otro establo de un amigo: ¡José, te traigo estas vacas para ver si tu semental las preña!. No hay problema,. ponlas en el corral, a lo que mi padrote regrese le hace el trabajo..
Va pasando un campesino por afuera de la iglesia y el cura del pueblo le dice:
Hijo, pasa a misa.
El campesino le responde:
No puedo padre, ¿quién me cuidará el caballo?
Dios te lo cuidará, hijo.
Bueno, dijo el campesino, y entró a la iglesia.
Cuando el padre se disponía a comenzar la misa dice:
¡Dios está con nosotros!
Entonces el campesino se levanta enojado de su asiento y dice:
Entonces, ¡quién diantre me está cuidando el caballo!