En una isla hay 11 náufragos hombres y una mujer. A los pocos días los rescata un helicóptero y todos van colgados de la cuerda del helicóptero. Entonces, el piloto les dice que lleva mucha carga y que tiene que tirar a uno. Ninguno de los hombres se quiere tirar, entonces la mujer dice que ella se dejará caer, y empieza un discurso en el cual dice que las mujeres están hechas para sufrir y sacrificarse por los demás, los hombres emocionados hasta las lágrimas aplauden...
Era una niña, saliendo de la escuela, apresurada llegó con su mamá, y le preguntó:
¡Mamá, mamá! Soy muy inteligente, ¿podrías decirme de quién heredé la inteligencia?
A lo que le respondió su mamá:
Pues será de tu padre, porque yo aún conservo la mía.
Están tres hombres perdidos en un bosque.
El primer hombre encuentra un río bastante grande y del otro lado del río ve la ciudad. El hombre no sabe como pasar entonces le empieza a rezar a Dios que le dé la inteligencia para cruzar. Dios le da la inteligencia para que nade al otro lado del río.
Después de un rato llega el segundo hombre y ve el mismo río y le pide a Dios que lo haga más inteligente que el primero para cruzar. Dios lo hace más inteligente que el primero y el segundo hace una canoa y cruza el río.
Entonces llega el tercer hombre y le pide a Dios que lo haga más inteligente que el primero y el segundo y Dios lo convierte en una mujer y la mujer cruza el puente.
Había una vez un hombre perfecto que se encontró con una mujer perfecta, se hicieron novios y tuvieron una relación perfecta. Se casaron en un matrimonio perfecto y su relación siguió siendo perfecta. Un día de navidad, la pareja perfecta iba en su carro perfecto por la calle no tan perfecta, y se encontraron a Santa Claus sentado en la nieve porque su trineo se había dañado. La pareja perfecta subió a santa con todos sus juguetes al carro perfecto, y empezaron a repartir juguetes casa por casa, pero el tiempo empeoró y tuvieron un accidente, ¿quién de los 3 sobrevivió?
La mujer perfecta, porque todos sabemos que no existe ese tal Santa Claus y tampoco existe ningún hombre perfecto.