Una joven va al medico.
- Doctor, doctor, me duele aqui.
- Huy, eso es apendicitis seguro, tenemos que operar ahora mismo.
- Pero ¿que dice?, Yo quiero tener una segunda opinion.
- Bueno, tambien opino que usted esta muy buena.
Una señora llega al hospital y le dice al doctor:
- Yo soy la esposa del Sr. Martínez, que tuvo un accidente de tránsito y me dijeron que lo trajeron aquí. Yo quisiera saber ¿como se encuentra?
- De la cintura para abajo su esposo no tiene ni un rasguño -le contesta el doctor.
- OH! Que alegría -dice la señora- ¿y de la cintura para arriba, doctor?
- No podemos decirle, señora, pues esa parte no la han traído.
Una vez en el hospital un señor esperaba que saliera el doctor para saber cómo estaba su esposa.
Al rato, salió y le dijo que estaba muy grave la señora, y que le iba a tener que dar de comer en la boca porque no podía mover las manos, la tendría que llevar al baño, la tendría que cambiar de ropa, bañarla, etc. El marido se puso a llorar y el doctor agregó:
- ¡Estaba bromeando hombre! Ya se murió!