Un ciempiés hijo, todo asustado tocaba desesperadamente la puerta de su casa y decía: - ¡Papi, ábreme la puerta que un pollo quiere tragarme! Su padre le respondió: - Espera hijo, yo me pongo los zapatos y te abro la puerta.
Un elefante le da un colazo a una hormiga, la hormiga queda hospitalizada un mes. Después que se recuperó les cuenta lo sucedido a todas las hormigas de la selva, se ponen de acuerdo para atacar al elefante desde lo alto de una mata. Luego de eso se montan en una mata alta y el elefante pasa y todas se tiran encima del elefante, el elefante se sacude y le queda una en el cuello y las de más abajo gritaban: ¡Ahórcalo! ¡Ahórcalo!
Un gato caminaba por un tejado maullando: ¡Miau, miau! En eso se le acerca otro gato repitiendo: ¡Guau, guau! Entonces, el primer gato le dice: Oye, ¿Por qué ladras si tú eres gato? Y el otro le contesta: ¿O sea que uno no puede aprender idiomas?