Llega un ciempiés, muy desesperado, tocando la puerta de su casa y diciendo:
- Papá, papá, ábrame, que me come un pollo.
Y el papá le dice:
- ¡Espérate hijito que me ponga los zapatos!
Llega un día Pedrito a la escuela y le pregunta a Jaimito:
- Jaimito, ¿qué escribiste tú en la tarea?
Y le dice Jaimito:
- Yo no escribí nada, ¿y tú?
- Yo tampoco escribí nada.
Y le dice Jaimito:
- La profesora va a creer que nos copiamos.
Llega un gallego a la morgue:
- Busco a un amigo mío que se ahogó ayer.
- ¿Puede darme alguna seña particular de su amigo para identificarlo?
- Sí, era sordomudo.
Llega un gallego a una tienda de aparatos electrónicos y dice:
- Señor ¿cuanto cuesta esta TV?
- Lo siento no nos esta permitido vender cosas a los gallegos, contestó el vendedor.
- Está bien. Entonces el gallego se va y al cabo de un rato vuelve disfrazado...
- señor ¿que precio tiene este televisor?
- ¡No insista! ya le he dicho que no podemos venderles cosas a los gallegos.
- Vaya pero ¿cómo me ha reconocido? pregunta extrañado el gallego.
- Muy fácil por que esto no es un televisor. ¡¡Es un microondas!!