Este era un campesino que iba por primera vez a la ciudad, él iba en su carreta que era jalada por un caballo, en su carreta iba un perro y un gato. Cuando ya iban llegando a la ciudad, un hombre en un carro 4x4 los atropelló, y la carreta salió volando de la carretera. El señor de la 4x4 se bajó del carro con una escopeta, buscó y buscó hasta que encontró al gato que decía miau, miau, casi moribundo, el hombre se compadeció del pobre animal y dijo: ¡Yo no puedo ver a este animal sufrir así!, y le tiró 2 balazos, buscó más adelante y encontró al perro, éste ya casi ni respiraba y también le tiró dos balazos, y a todo esto, el campesino había visto todo lo que el hombre había hecho con los animales, siguió buscando y encontró al campesino con un ojo afuera, una mano que se le había destrozado, un pie quebrado. Y el campesino le dice al hombre: ¡Jo!, parece mentira pero a mi no me ha pasado nada.
Este era un loco que estaba en el manicomio y se quería suicidar, entonces se lanzó a la piscina para ahogarse y vino otro loco y lo sacó, entonces el director del manicomio lo llamó para felicitarlo por haberlo salvado, y le dijo: Fue un acto heroico lo que hizo, pero lamento informarle que el loco que usted salvó esta mañana, se ahorcó en la tarde. Entonces el loco le dice: ¡Ah!, eso lo hice yo, porque lo colgué para ponerlo a secar.
Este era un muchacho que pasaba todos los días por un manicomio en una bicicleta, desde la ventana de arriba del manicomio un loco le disparaba con la mano, hasta que el muchacho se hartó. El día siguiente cuando pasaba por el manicomio, el loco le hacía pum, pum, pum, y el muchacho desde abajo le grita: ¡Pam! El loco se dejó caer gritando: ¡Yo nunca te tiré a dar!
Este es un borracho que llama a un portal y pregunta: -Señora, ¿Está su hijo en casa? Dice la señora: -No. Y contesta el borracho: -¿Le importaría asomarse a ver si soy yo?