Durante un apagón en Galicia, quedaron dos mil gallegos atorados en los elevadores de los edificios durante dos horas... y siete mil más, atorados en las escaleras eléctricas.
Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, una de las visitas le preguntó al Director qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado.
- Bueno, -dijo el Director,
- Hacemos la prueba siguiente: llenamos una bañadera, luego al paciente le ofrecemos una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que vacíe la bañadera.
- Ah, entiendo -dijo la visita.
- Una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza.
- No -dijo el Director.
- Una persona normal sacaría el tapón.
- Usted, que prefiere: ¿una habitación con o sin vistas?
El acusado se dirige al juez.
- ¿De manera que no puedo decirle "Vaca" a mi suegra?
- De ninguna manera caballero, pues incurriría en injuria.
- ¿Y si a pesar de esto, se lo digo?
- ¡Pues, puedo mandarlo a la carcel!
El acusado medita, sin duda alguna reflexionando en sus palabras y continúa:
- Pero, ¿Puedo decirle suegra a una Vaca?
- Pues claro. Nada ni nadie se lo prohíbe.
Entonces el reo se dirige a la denunciante y haciéndole una reverencia le dice:
- Buenas tardes mi querida suegra.