En una tienda un tipo va a pagar con la tarjeta de crédito; el dependiente, al mirar la tarjeta, le dice: - ¡Anda, que casualidad, conozco a alguien con el mismo nombre que usted! - ¿Ah, si? ¿Y cómo se llama?
Estaba un señor vendiendo empanadas y decía: - ¡Empanadas, empanadas, empanaditas! Y un hombre le pregunta: - ¿Cuánto cuestan las empanadas? Y le dice: - Las empanadas cuestan un peso. ¿Y las empanaditas? - Un pesito.
Resulta que llega un señor a un abasto y el vendedor era muy odioso y le pregunta el señor: - Disculpe, ¿Es blando ese queso? El vendedor voltea y mira el queso y le responde: - La verdad es que tiene tres días aquí, y no me ha dirigido la palabra todavía.
Un chico vendiendo periódicos gritaba:
- ¡Extra, extra, 48 personas estafadas en un día!
Un señor que estaba cerca le dice:
- Por favor, déjeme uno.
El chico le entrega el periódico al señor y sigue gritando:
- ¡Extra, extra, 49 personas estafadas en un día!
Un hombre entra a la ferretería. - ¿Señor tiene clavos? - No, no tengo. - ¿Y pintura? - La verdad es que tampoco tengo. - ¿Y un serrucho? - Mire señor, para serle franco no tenemos nada. - Bueno, ¿y entonces por qué no cierra? - ¡Porque no tengo candados!